¿Quién se iba a imaginar que el país del sake y los cerezos perfeccionaría tanto su técnica vinícola? Aunque los vinos de Japón no tienen tanto reconocimiento como los europeos, ya han ganado varios premios internacionales y cada vez más sommeliers se fijan en ellos.
Lo bonito del vino nipón no es solo su sabor peculiar, sino toda la experiencia que lo rodea. Las bodegas están integradas en paisajes preciosos con el monte Fuji de fondo. Además, el país del sol naciente tiene una destreza singular para mezclar tradiciones y tecnología punta que también se plasma en su forma de trabajar la uva.
Si te interesa el mundo del vino y quieres descubrir nuevos horizontes, un viaje a Japón puede ser una experiencia muy enriquecedora. Aquí te contamos todo lo que debes saber: desde las bodegas que más merece la pena visitar hasta como la mejor eSIM para Japón será tu compañera perfecta mientras disfrutas de los viñedos de Yamanashi.
El origen de los vinos japoneses
Si pensabas que el vino se ha popularizado en el país nipón recientemente, nada más lejos de la realidad. La cosa viene de lejos; tanto que los japoneses llevan cientos de años trajinando con las uvas.
Los registros históricos nos cuentan que, ya en el siglo XIV d.C., los agricultores del valle de Kofu (situado en la prefectura de Yamanashi) cultivaban esta exquisita fruta. Pero, más impresionante aún es que los arqueólogos han encontrado semillas de uva fermentada en cuencos de arcilla que datan de hace más de 6000 años.
Los viñedos experimentaron un gran impulso en el siglo XIX con la modernización económica. Unos pioneros valientes viajaron a Europa en busca de esquejes de vid y conocimientos, y los importaron a Japón. Así nació una industria que hoy nos tiene embobados.
Yamanashi: el corazón vinícola de Japón
El epicentro del vino nipón es, sin duda, Yamanashi. Esta región, situada a los pies del monte Fuji, alberga más de 80 bodegas repartidas por el valle de Koshu con unas vistas que quitan el hipo.
Katsunuma es el pueblo vinícola insignia porque aquí se abrió la primera bodega de Japón en el siglo XIV. Pero Nagano y Hokkaido tampoco se quedan atrás gracias a su clima de inviernos fríos y veranos calurosos, que favorece el crecimiento de los viñedos. Además, sus suelos volcánicos, ricos en minerales, le confieren un sabor especial a las uvas.
La variedad estrella es la uva Koshu, una joya exclusiva de la región de Yamanashi con la que se producen vinos blancos de aroma afrutado (cítricos y flores blancas). El vino Koshu hace un maridaje perfecto con los platos de la cocina tradicional japonesa: sushi, tempura, tartar… Pero los bodegueros japoneses no se limitan a esta variedad, también cultivan uvas Chardonnay, Merlot y Pinot Noir.
La técnica japonesa
Ya se sabe que Japón es un país de contrastes donde lo milenario y la modernidad se dan la mano. En el contexto del vino es parecido. Los bodegueros aprendieron de las técnicas ancestrales europeas de producción vinícola y las transformaron con su filosofía kaizen de mejora continua.
Al principio, el pueblo japonés prefería los vinos dulces, así que los productores añadían azúcares para adaptarlos al paladar local. Con el tiempo, la occidentalización de la dieta japonesa ha dado espacio para integrar vinos más tradicionales. Ahora se usan levaduras autóctonas y se experimenta con diferentes tipos de barricas para crear un producto a la altura de los mejores vinos internacionales.
Las bodegas modernas, como 98wines y Katsunuma Jyozo, son ejemplos perfectos de esta fusión. Respetan el terroir y trabajan con uvas locales, pero se valen de la tecnología más sofisticada para mejorar su producción.
La eSIM para Japón: tu aliada perfecta
Japón es un destino que ofrece grandes experiencias y muchas ventajas, pero el roaming gratis no es una de ellas. Por eso, si te planteas visitarlo, debes planificar muy bien tu forma de conexión para mantenerte comunicado.
Si tienes un móvil compatible con eSIM, nuestra recomendación es que optes por una eSIM prepago internacional como la de Saily. Estas SIM virtuales te dan la libertad de comprarlas desde donde quieras e instalarlas cómodamente a través de un código QR, sin necesidad de desplazarte a una tienda. Además, tendrás datos móviles disponibles desde el primer minuto en Japón.




