Se confirma que la licitación de la reforma de los vestuarios del polideportivo de El Ferial ha vuelto a quedar desierta de nuevo y que algo similar sucede con la primera edición del Concurso de Pincho Jarrero.
En este último caso, la propuesta que aparecía en el orden del día viene a bien dejar claro que el Ayuntamiento de Haro opta por el desistimiento y renuncia, en consecuencia, a la celebración del certamen gastronómico por falta de interés, al respecto, entre los establecimientos hosteleros de la ciudad.
El segundo resulta más preocupante porque se trata de una obra que apremia a la Administración local y a los usuarios de las instalaciones deportivas, donde disputan sus encuentros de competición hasta tres clubes de la ciudad, el OCISA Haro Rioja Vóley, el Queso Los Cameros del Club Baloncesto Haro y el Sparta Harense de fútbol sala.
De nada ha servido el reconocimiento del “mal estado” que presentan y la necesidad de ajustarlas cuanto antes a la Normativa sobre Instalaciones Deportivas y para el Esparcimiento (NIDE) aprobada por el Consejo Superior de Deportes.
Presupuesto de 280.000 euros
Esos fueron los argumentos a los que aludieron los responsables de la Unidad Técnica de Obras del Concejo para iniciar el expediente, fijando en 280.000 euros el coste de la intervención y un periodo de ejecución que no debería superar los 48 días.
De todas maneras, no es la primera vez que el equipo de gobierno se enfrenta a este problema. El expediente de contratación licitado a principios del pasado mes de noviembre volvió a cerrarse de forma provisional también a finales de junio, porque tampoco entonces hubo empresas interesadas en la realización de los trabajos por esa misma cantidad, alrededor de 280.000 euros ofertaba el anuncio realizado a través de la Plataforma de Contratación del Sector Público.
A la vista de la propuesta que se llevó a la Junta de Gobierno Local, ninguna empresa constructora parece interesada por el momento en la firma del contrato y en la realización de estas tareas, que contemplan la ampliación de los vestuarios, al asumir en Ayuntamiento que son “muy reducidos” y permitir el ajuste de estas áreas “a las necesidades de deportes como el fútbol sala, el balonmano, el baloncesto y el voleibol (…), delimitar mejor los espacios” del inmueble.
Al finalizar los trabajos, se contaría con cuatro vestuarios colectivos y de equipo, dotados en todos los casos de los servicios necesarios para atender todas sus necesidades. Y con sistema de calefacción mediante la incorporación de suelo radiante que se alimentaría con la caldera existente, procediendo al mismo tiempo a la renovación del acondicionamiento interior, “sin intervenir en la envolvente del edificio”, y dotándole de una cabina para vestuario de personas con movilidad reducida que dispondrá de lavabo, inodoro y ducha, y que servirá como aseo de campo cuando no sea necesario su uso por persona de movilidad reducida.
Es de suponer que, una vez se asuma la situación y se declare desierta la convocatoria por segunda vez en los cinco últimos meses, se dará luz verde a la licitación del proyecto por tercera ocasión.
Porque en juego está una actuación que mejoraría las prestaciones de una infraestructura municipal y que implica la intervención sobre 334,5 metros cuadrados en los que se pretende habilitar dos aseos de señoras y otros dos de caballeros, un pasillo de distribución, cuatro vestuarios colectivos, una sala para la prestación de asistencia médica y un vestuario reservado para árbitros.





