Tal vez por ello, cobra especial importancia el acuerdo unánime que esta semana ha alcanzado el Parlamento de La Rioja, mediante el cual reclama al Gobierno central el arreglo de la carretera la N-126 entre Haro y Casalarreina para convertirla en “una vía de comunicación más segura y adecuada a los estándares de calidad y de seguridad vial”.
El Parlamento verbalizó así el requerimiento a Moncloa a través de una Proposición no de Ley impulsada por el Grupo Popular, que recuerda que un tramo de esta vía fue cedido a la Administración regional debido a que, tras la construcción de la variante de la N-232 en Casalarreina, «ya no tenía sentido su titularidad nacional entre la carretera nacional y la antigua carretera, ya parcialmente en desuso». De este modo, el citado tramo pasó a formar parte de la red básica de carreteras de La Rioja, integrándose en la LR-111.
Puerta de entrada del turismo
La exposición de motivos de la proposición señala que «hablamos de una carretera nacional muy pequeña por su escasa longitud (poco más de dos kilómetros y medio), pero que, al tratarse de una vía de conexión de dos importantes infraestructuras del Estado (la AP-68 y la N-232), debiera gozar de unas características más modernas y que la dotasen de más seguridad vial».
Asimismo, subraya que la N-126 «se convierte en la puerta de entrada de una parte del turismo a nuestra comunidad, por lo que es importante que ofrezca una buena imagen a los visitantes».





