El Día de San Felices volvió a reunir un año más a numerosos jarreros y visitantes en torno a los actos religiosos dedicados al patrón de Haro. Tras el intenso calor que marcó el inicio de las fiestas, la jornada ofreció un ligero respiro, aunque los termómetros volvieron a superar los 30 grados durante las horas centrales del día y el sol pegó con fuerza en la procesión por las calles del municipio.
La parroquia de Santo Tomás acogió la solemne misa en honor a San Felices, presidida por el obispo de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Santos Montoya, acompañado por sacerdotes de la ciudad. La celebración contó, además, con la participación de la Coral Polifónica de Haro, que puso el acompañamiento musical a la eucaristía.
Finalizada la misa, la imagen del patrón y sus reliquias recorrieron las calles del casco histórico en la tradicional procesión, uno de los actos más representativos de las fiestas patronales. La Banda Municipal de Música de Haro y el Grupo de Danzadores de San Vicente de la Sonsierra acompañaron un recorrido que volvió a llenar de tradición y devoción el centro de la ciudad.
Más imágenes | Donézar Fotógrafos






















