Aransa construirá en 14 meses el nuevo polideportivo de Navarrete

El pabellón, que supone una inversión de 2,4 millones de euros, tendrá 3.500 m2 construidos con pista deportiva para competiciones federadas, grada para 510 espectadores y gimnasio
Imagen de simulación del nuevo polideportivo municipal de Navarrete.

Aransa Construcción y Obra Civil, empresa riojana nacida hace 45 años, ha sido la adjudicataria de la construcción del nuevo Polideportivo Municipal de Navarrete, concurso en el que han participado 5 empresas. Se acaba de firmar el contrato por un importe de 2,4 millones de euros. El inicio de las obras está previsto para el mes que viene, con un plazo de ejecución de 14 meses.

El pabellón de deportes se construirá en un solar de 6.500 metros cuadrados, con una superficie construida de 3.500 m2 y estará ubicado en el Camino de la Mora, junto al campo de fútbol, al sudeste de la localidad. En la parcela hay, actualmente, un campo de fútbol de arena y pistas de petanca y baloncesto. La construcción se hará sobre las dos primeras manteniéndose la cancha de basket.

Grada para 510 espectadores

El polideportivo municipal contará con una cancha deportiva con las medidas mínimas reglamentarias para competiciones federadas nacionales de fútbol sala, baloncesto, voleibol y balonmano (1.116 m2). De hecho, cumple la normativa del Consejo Superior de Deportes incluso en las dimensiones libres exigibles en las bandas: así, se han ampliado los fondos y la banda junto a la grada para facilitar la visibilidad y poder disponer de mesas arbitrales y banquillos.

La grada tendrá asientos con respaldo para 510 espectadores, con 6 plazas para personas con movilidad reducida a pie de pista. El polideportivo de Navarrete contará con un gimnasio de 200 m2 en la primera planta con un gran ventanal con vistas a la sierra de Cantabria. Está protegido de la luz solar directa salvo a las primeras horas del día en verano.

Sala polivalente

También tendrá una sala polivalente de 300 metros divisible en tres aulas independientes. Estas salas están en la planta baja con iluminación natural y accesibilidad a dos de los vestuarios de las pista. Habrá vestuarios para cuatro equipos independientes, con duchas y baños separados, zona de árbitros y botiquín, cuatro despachos para asociaciones municipales, una sala de reuniones, una sala de control de iluminación y sonido de la pista, de especial utilidad en eventos no deportivos, aseos y espacios para otros usos, como almacén.

Será un edificio compacto para lograr la eficiencia energética y minimizar costes de ejecución. Por ello, tendrá dos plantas con graderío elevado respecto a la pista, con accesos independientes por escaleras y ascensor. Esto reduce la ocupación de la parcela, libera espacios en torno al pabellón y genera dos espacios complementarios y relevantes: dos vestíbulos. Ambos tienen un uso polivalente y tienen vista a la pista de juego pero, además, uno de ellos tiene un gran ventanal hacia el campo de fútbol.

El pabellón tendrá cubierta a un agua con un gran lucernario al este y otros dos más pequeños al norte y al sur. Están diseñados para que entre luz natural pero sin generar deslumbramientos ni en la cancha ni en el público.