Líderes en La Rioja Alta
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“La Rioja debe coger el tren del progreso, de la innovación y de la igualdad”

Los resultados electorales demostraron que las riojanas y los riojanos estaban convencidos de un cambio de rumbo
Foto: Gobierno de La Rioja

Un experto en ampelografía me ofreció hace tiempo, durante una clase práctica no académica a pie de viñedo, una teoría sobre las raíces de las viñas. La raíz de la viña, afirmó, con una firme y tozuda autoridad, digna de nuestros hombres de campo, es capaz de horadar cualquier roca que se le cruce en el camino durante su extensible crecimiento temporal.

Durante estas recientes jornadas parlamentarias en La Rioja, algunos han sacado a pasear el calificativo radical para definir el proyecto programático de Concha Andreu, en coalición con Izquierda Unida, Podemos y Equo.

“La Rioja no tiene lo que merece, lleva años lastrada en una triste realidad contemplativa”

Pues bien, radical que etimológicamente proviene del latín radix -“raíz”, lejos de ser un exabrupto, tal y como pretendían los de la hipérbole, es al menos en mi opinión, una virtud, ya que profundiza en la esencia, en los fundamentos de cualquier asunto o cuestión.

Tras veinticuatro años de gestión política de la derecha en La Rioja, las raíces de nuestra viña común, empezaban a sentirse incapacitadas para la absorción de nutrientes y más allá de datos económicos y estadísticas, los resultados electorales demostraron que las riojanas y los riojanos estaban convencidos de un cambio de rumbo.

La filósofa alemana de nacimiento y de ascendencia judía Hannah Arendt dejó claro su idea al respecto: “El mal no es nunca ‘radical’, sólo es extremo, y carece de toda profundidad y de cualquier dimensión demoníaca. Puede crecer desmesuradamente y reducir todo el mundo a escombros precisamente porque se extiende como un hongo por la superficie.

Es un ‘desafío al pensamiento’ como dije, porque el pensamiento trata de alcanzar una cierta profundidad, ir a las raíces y, en el momento mismo en que se ocupa del mal, se siente decepcionado porque no encuentra nada. Eso es la ‘banalidad’. Sólo el bien tiene profundidad y puede ser radical”.

“Los riojanos y riojanas merecen más, mucho más”

Foto: Gobierno de La Rioja

Fructífera cita que demuestra que a juzgar por algunas de las oratorias contemporáneas, más preocupadas por atemorizar a través de la hipérbole que en demostrar profundidad de calado, recursos programáticos y amplitud de miras, peso específico en suma, lo radical es virtud y no defecto.

La Rioja no tiene lo que merece, lleva años lastrada en una triste realidad contemplativa, carente de medidas efectivas y anclada en promesas que no cristalizan y en la oniromancia fallida. Las riojanas y los riojanos merecen más, mucho más y ha llegado la hora en la que una buena guía, una política con arraigo y empaque dirija la metamorfosis, nada que ver con Gregor Samsa y si más bien con trabajo, ilusión, diálogo y pragmatismo.

Quienes conocemos más o menos de cerca a Concha Andreu sabemos que esa transformación es urgente y necesaria y que el equipo de labor que está configurando no defraudará. Porque a La Rioja le ha llegado la hora de no ser una simple comunidad autónoma amable sin más. La Rioja debe coger el tren del progreso, de la innovación y de la igualdad en aras del bienestar de sus ciudadanos y ciudadanas. Ser radical en suma para ir al fondo de los problemas y las asignaturas pendientes, para lograr encender esa luz que a otros se les fue apagando hasta desaparecer por culpa de una versión actualizada del Traje del Emperador que cuanto antes eche el telón, dejará mejores trazas de estabilidad, bienestar, justicia social y progreso saludable.

Ya lo dijo nuestra presidenta, nada de lo que merece la pena es fácil de conseguir. Estaremos empujando. Entre todas y todos lo lograremos, Concha.

El filósofo, pedagogo y ensayista toledano José Antonio Marina lo deja claro: “Inteligencia es la capacidad de dirigir bien el comportamiento, eligiendo las metas, aprovechando la información y regulando las emociones”. Así será. No me cabe duda al respecto.