Once años de una tradición en Bodegas Lecea

La fiesta del pisado de la uva de Bodegas Lecea celebra este fin de semana su undécimo aniversario con numerosas actividades para todo el público

Son ya 11 años compartiendo la tradición del pisado de la uva. Bodegas Lecea celebra este fin de semana su fiesta del pisado, en su undécima edición, con numerosas actividades dirigidas a todo el público.

El pisado de la uva, un antinguo método de elaboración del vino de Rioja, que estuvo en desuso durante más de 30 años, volvió con brío hace 11 años en las calles del Barrio de las Cuevas de San Asensio gracias a la familia Lecea.

Enoturismo para todos los públicos

La intención era “recuperar una tradición perdida” y mostrar a las nuevas generaciones “cómo se elaboraban los vinos de antaño”. Una cita que comenzó entre amigos celebra ya su undécimo aniversario el próximo fin de semana, una popular fiesta que en esta década ha conseguido además el premio a la Mejor Experiencia Enoturística de España y que despierta el interés de más 3.000 personas cada año.

La cita se distribuirá el próximo fin de semana en un entorno de cuatro bodegas del siglo XVI, en dos jornadas prácticas con pisado de la uva en lagar el sábado y prensado manual de la uva en el trujal el domingo. Durante estos días, los visitantes podrán participar en estas labores de elaboración, además de disfrutar de catas de los diferentes vinos, visitas a los calados, degustaciones gastronómicas y pisada de la uva para niños y niñas.

Vídeo | Edición 2017

Pero el pisado de la uva de Lecea ha contado con una previa. Y es que los trabajos arrancaron dos semanas antes con la descarga de 18.000 kilos de uva tempranillo en el lago de piedra de la bodega. Tras fermentar durante 15 días sin romper (proceso de maceración carbónica), se realizará el pisado artesanal y el prensado manual con el trujal al día siguiente.

Con esta elaboración se obtendrán unos 5.000 litros de mayor calidad que corresponderán después a un vino tan especial como es ‘Corazón de Lago’, en el que se ha separado el vino de lágrima del corazon, hecho al que alude su nombre. ‘Corazón de Lago’ es un vino que recuerda a los mayores, los Riojas de antaño, con más color y más cuerpo, como destacan desde Lecea.

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Una antigua prensa de madera de 500 años

Como novedad este año, el domingo se pondrá en marcha una antigua prensa de madera con 500 años de antigüedad, que será recuperada después de siglos en desuso.

Bodegas Lecea puesta por el enoturismo antropológico. Diariamente la bodega de San Asensio realiza visitas guiadas por los calados del siglo XVI donde guarda sus vinos en cubas de hormigón.

Durante este recorrido por el laberinto de bodegas de hasta 14 metros de profundidad, el visitante puede ver y disfrutar de elementos arquitectónicos y de elaboración antigua como tinas de madera, pellejos de cabra, tuferas, embudos y cántaras.

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Estas cuevas de 500 años se ubican en el antiguo barrio de bodegas sobre el cerro de San Asensio donde existen más de 350 excavaciones subterráneas, construidas por cada familia en la época.

Homenaje al abuelo

Como novedad el fin de semana se inaugurará la exposición de fotográfica: “Relatos y Retratos de Vendimia. Homenaje a una vida” en memoria de Rufino Lecea, el abuelo de la familia que fallecía el pasado año a sus 91 años de edad. Esta exposición es una selección de fotos de la familia y poemas con temática de vendimia.

Fue Rufino, quien nació en el esplendor de este barrio de bodegas, cuando las familias del pueblo aún elaboraban allí. Más tarde, su hijo Luis Alberto ha continuado con la tarea en la vieja bodega embotellando y comercializando sus vinos y abriendo después las puertas al enoturismo juntos con sus hijos.

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Enoturismo antropológico

De hecho, esta bodega es la única que permanece hoy elaborando sus vinos en las cuevas del barrio de manera tradicional. Ofrece, además, al visitante otras experiencias durante todo el año como paseos en carro de mulas por los viñedos, actividades vitícolas como vendimia o poda, gastronomía riojana o almuerzos en el guardaviñas familiar.

En 2016, la fiesta del pisado de la uva fue premiada como Mejor Experiencia Enoturística por ACEVIN y las Rutas del Vino de España, y en 2018, la bodega riojalteña logró el Best of de Arquitectura por la recuperación de cuatro calados del siglo XVI.

El jurado, en aquella ocasión, reconoció “el gran valor antropológico” de la bodega que ha mantenido el patrimonio subterráneo de sus antepasados. Este año además, Bodegas Lecea organizó junto a la Ruta del Vino Rioja Alta el segundo encuentro nacional de Barrios Históricos de Bodegas con la misión de “poner en valor un patrimonio histórico y turístico todavía por potenciar en España“.

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