Iniciativa ciudadana en Haro contra la basuraleza

La alcaldesa Laura Rivad avanza que el Ayuntamiento pondrá en marcha una campaña de concienciación, pero considera que "no podemos depender de la buena voluntad de la gente que sale a limpiar"

Desde hace un par de años, Orri y su hija pequeña tienen una tarea especial cada vez que salen a pasear por las cercanía del Tirón. “Llevamos una bolsita o dos y las vamos llenando con todos los residuos que encontramos”.

Es uno de los miembros de un grupo de personas que todos los fines de semana, si la meteorología lo permite, sale a limpiar las riberas del río Tirón a su paso por Haro. De esta manera plantan cara a la basuraleza. Por su cuenta y riesgo, y por iniciativa propia. “Un día me encontré con ellos y me uní al grupo, ya que todos queremos lo mismo”, explica Orri, que destaca que en la zona cercana al campo de fútbol de El Ferial no hay ni una papelera, “donde más falta hace”.

“Encontramos absolutamente de todo”

En una mañana de trabajo, este grupo de voluntarios puede llegar a recoger una decena de bolsas de basuras a rebosar de todo tipo de residuos y otros tantos envases de vidrio.

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Como indica Orri, el grupo se encuentra de todo en sus recorridos: botellas, ruedas, botas de tacos, teclados y ratones de ordenador, ropa, pistolitas de la Batalla del Vino, carros de supermercado o butacas. “Absolutamente de todo podemos encontrar”, confirma. Y no sólo esta zona esta ‘tocada’ por los residuos que la gente abandona a su suerte. El parque de El Mazo, con su estanque, lugares de la Atalaya, el Viano o zonas junto al ‘skatepark’ de El Ferial. “No es normal que la gente se ponga a romper botellas en la orilla del río. No hay respeto. El mantener tu ciudad limpia es un bien para todos”.

En redes sociales no faltan las recriminaciones y críticas al Ayuntamiento de Haro por no poner de su parte en este problema, pero Orri no está de acuerdo. “El Ayuntamiento no tiene la culpa. Ya han hecho cosas como retirar árboles caídos. La culpa la tenemos todos, y mi idea sería la de organizar un paseo verde porque la gente tiene que concienciarse”, asegura Orri.

En localidades cercanas como Zarratón y Castañares de Rioja, ya se organizaron este verano sendos paseos verdes con la intención de implicar a la ciudadanía en hacer frente a los residuos.

Próximamente, este grupo de voluntarios contará con la colaboración de Ecoembes, que facilitará bolsas, asesoramiento y material para continuar con esta limpieza.

De hecho, el pasado mes de octubre, una voluntaria del grupo presentó una instancia en el Consistorio para que se informe del problema medioambiental del Tirón a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

Desde el Ayuntamiento se han enviado sendas cartas al Gobierno de La Rioja para que actúe en las riberas del Tirón, ya que son competencia suya, y se ha colocado un nuevo contenedor en las cercanías del río.

“No podemos depender de la buena voluntad de la gente que sale a limpiar”, asegura la alcaldesa

“Nosotros como Ayuntamiento no podemos conceder permisos, es algo que hacen a modo personal”, explica la concejala Arantxa Carrero. “Pero seguiremos informando a Medio Ambiente sobre este problema para que actúe en consecuencia”.

Precisamente en el pleno celebrado este pasado martes, Fernando Castillo, concejal de Ciudadanos, preguntó a la alcaldesa sobre este asunto. Laura Rivado aseguró que no pueden “meter maquinaria allí porque nos enfrentaríamos a una multa”. La alcaldesa agradeció el esfuerzo que realiza el grupo de voluntarios y avanzó que el Ayuntamiento pondrá en marcha una campaña de concienciación, pero advirtió que “no podemos depender de la buena voluntad de la gente que sale a limpiar todos los domintos”.

Mientras tanto el grupo de voluntarios de Haro contra la basuraleza seguirá saliendo todos los fines de semana para hacer algo que quizás no les compete, pero que hacen con ilusión y cariño, a pesar de los peligros. “Un voluntario ha creado unas pinzas con tablas de somier para recoger residuos cuando puede ser peligroso. Un día detrás de un cartón me saltó una víbora”, nos cuenta Orri.