Haro celebra el Día de Europa con escolares de la ciudad

Alumnado y profesores de los colegios de la localidad y del IES Ciudad de Haro han participado en un acto organizado por el Ayuntamiento de Haro
Foto: Prensa Ayuntamiento de Haro

El alumnado y el profesorado de los colegios jarreros y del IES Ciudad de Haro han participado este miércoles en un acto organizado por el Ayuntamiento de Haro para celebrar el Día de Europa.

Acompañados por la alcaldesa Laura Rivado y por la concejala Lorena Conde, escolares de Haro han leído una declaración institucional con motivo del Día de Europa.

La declaración institucional para celebrar el Día de Europa

“Hoy como cada 9 de mayo reivindicamos que somos jarreros, riojanos, españoles, y en esta fecha tan especial, europeos. Todos los años debemos poner de manifiesto los valores que inspiraron la declaración Schuman como símbolo de unidad, cooperación, igualdad y libertad.

Europa es algo que parece muy lejano, pero Europa somos todos. Los ciudadanos debemos tomar conciencia de la importancia que ha conllevado y conlleva pertenecer a la Unión Europea. Nuestro campo, nuestra viña, nuestros pueblos y nuestras ciudades se han beneficiado de la solidaridad de unos países con otros, porque juntos somos más fuertes.

Las divisiones enfrentan, las uniones enriquecen, la heterogeneidad nos hace más ricos, y la homogeneidad más pobres. Por ello hoy debemos mirar al pasado, aprender de nuestros errores, pero sobre todo coger impulso para los retos futuros.

La sociedad española, y por tanto la jarrera, cada vez es más rica, con vecinos que proceden de muchos y diversos países, y esto debe ayudarnos a entender que el avance se hace de una manera conjunta y global.

Antes, Francia, Alemania, Portugal o Italia, entre otros, nos parecían horizontes muy lejanos. Hoy en día, podemos encontrar turistas que visitan nuestra ciudad, se empapan de nuestro patrimonio, riqueza y cultura, y sobre todo, nos enseñan todo lo que sus países de orígenes nos pueden ofrecer.

En 1950, cinco años después de finalizar la Segunda Guerra Mundial, las naciones europeas todavía estaban luchando para superar sus estragos. Los gobiernos europeos, decididos a evitar otra terrible contienda, llegaron a la conclusión de que, poniendo en común la producción de carbón y acero, la guerra entre Francia y Alemania, rivales históricos, resultaría —en los términos de la declaración— ‘no sólo impensable, sino materialmente imposible’.

Se pensó, acertadamente, que la fusión de los intereses económicos contribuiría a aumentar el nivel de vida y constituiría el primer paso hacia una Europa más unida. La adhesión a la CECA estaba abierta a otros países.

En la declaración que dio origen a este nueve de mayo, Día de Europa, Shuman recordó que la paz mundial no puede salvaguardarse sin unos esfuerzos creadores equiparables a los peligros que la amenazan.

La contribución que una Europa organizada y viva puede aportar a la civilización es indispensable para el mantenimiento de unas relaciones pacíficas. La defensa de una Europa unida, ha tenido siempre como objetivo esencial servir a la paz. Europa no se construyó y hubo la guerra.

Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho.

De este modo, se llevará a cabo la fusión de intereses indispensables para la creación de una comunidad económica y se introducirá el fermento de una comunidad más amplia y más profunda entre países que durante tanto tiempo se han enfrentado en divisiones sangrientas.

Mediante la puesta en común de las producciones básicas y la creación de una Alta Autoridad, cuyas decisiones a los países que se adhieran, esta propuesta sentará las primeras bases concretas de una federación europea indispensable para la preservación de la paz.

Los principios y compromisos esenciales anteriormente expuestos serán objeto de un tratado firmado entre los Estados. Las negociaciones indispensables para precisar las normas de aplicación se llevarán a cabo con ayuda de un árbitro designado de común acuerdo, cuya misión consistirá en velar por que los acuerdos se ajusten a los principios y, en caso de desacuerdo insalvable, decidirá la solución que deba adoptarse.

Con estas palabras, en un texto mucho más amplio, se sentaron las bases de lo que somos hoy en día, una Europa unida, fuerte, pero que tiene grandes retos por delante. Los jóvenes no somos ajenos a lo que ocurre, y por tanto reclamamos mejoras en educación, sanidad, integración, solidaridad, interculturalidad, medio ambiente y agenda digital, entre otras.

La tecnología hace que hoy en día las distancias sean más cortas, y Europa, es el germen de un ente grande, rico, diverso, plural y cada vez más igualitario. Por ello debemos cuidar esos valores europeos, respetarlos, mimarlos, y mejorarlos para lograr que la sociedad española, riojana y jarrera sea mejor.

Así que gritemos todos juntos: ¡Viva Europa! ¡Viva España! Y ¡Viva Haro, Capital del Rioja!”.
Posteriormente se ha desarrollado un izado de banderas, al que se ha invitado a unos ciudadanos franceses que se encontraban de excursión en nuestra ciudad”.