El verdadero motivo por el que no alcanzas tus objetivos

Como sabrás, la mayoría de la gente que se propone alcanzar un objetivo o integrar un nuevo hábito en su vida fracasa

Para muchos, septiembre supone un inicio de ciclo. Lo que da pie a recuperar aquellos propósitos de año nuevo que no se han cumplido. Dieta, deporte, inglés, dibujo, escritura, dejar de fumar, etcétera. Si eres uno de ellos y quieres saber qué está provocando que falles una y otra vez en la consecución de tus objetivos, toma nota.

Camino al fracaso

Como sabrás, la mayoría de la gente que se propone alcanzar un objetivo o integrar un nuevo hábito en su vida fracasa. Te mostraré un ejemplo típico. Imagina que te pones como objetivo: comer sano, para bajar esos kilos de más que has ganado durante el verano. Para conseguirlo, te das cuenta de que tienes que cambiar de hábitos alimenticios. De manera que decides qué alimentos van a formar parte de tu dieta a partir de ahora y cuáles no. Una vez decidido te pones, inmediatamente, manos a la obra.

Sin embargo, 7 días después, estás comiendo exactamente igual que antes de la dieta. Has fracasado. No sabes qué ha podido ocurrir, ya que en tu cabeza todo encajaba a la perfección.

Cambio superficial

Lo que ha ocurrido en el ejemplo anterior, y en otros muchos, es similar a lo que ocurre cuando cortas una mala hierba con una tijera. A los dos días la hierba ha crecido.

Para evitar esto, debes arrancar la mala hierba de raíz. Algo que cuesta un poco más de esfuerzo, pero que sin duda te trae mejores resultados. Cuando decides alcanzar un objetivo, y para conseguirlo tan sólo modificas tus comportamientos, te estas quedando en la superficie. Y como consecuencia, tan solo obtienes un cambio superficial que necesitará de un milagro para que dure en el tiempo.

La realidad, es que las personas funcionamos de la siguiente manera:

Como ves, si no profundizas en tus emociones y en tus creencias, y tan solo cambias tus comportamientos, la mala hierba volverá a crecer.

Las creencias y las emociones que no has modificado empujan con fuerza a tus comportamientos hasta conseguir que vuelvan a ser los mismos de antes. Ésta es la razón por la que miles de personas no consiguen acabar con malos hábitos, o incorporar otros nuevos en su día a día. Porque no van a la raíz del problema.

Lo importante de este proceso es que llegues a localizar esa creencia que te hace volver a tu antigua forma de actuar

Siguiendo con el ejemplo anterior, si tienes grabada a fuego la creencia de que comer sano implica no disfrutar de las comidas, esa creencia te hará sentir ciertas emociones limitantes, que te llevarán a recuperar tu antiguo hábito de no comer sano.

Cómo lograr un cambio permanente

Para lograr tus objetivos de manera definitiva lo primero que debes hacer es identificar:

1. Tus comportamientos
2. Tus emociones
3. Tus creencias

Puedes comenzar a tomar conciencia de aquellos que te resulten más fácil identificar, pero no dejes de explorar ninguno de los tres. Lo importante de este proceso es que llegues a localizar esa creencia que te hace volver a tu antigua forma de actuar. Sólo de esta manera conseguirás mantener en el tiempo aquellos comportamientos que te llevarán a lograr tus objetivos.