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Haro finalizando el siglo de sus luces (VIII)

El 5 de junio la sociedad Francés y Cía remitiría una instancia al Ayuntamiento solicitando permiso para suministrar luz eléctrica, desde la central que había construido en su molino situado en el camino viejo de Miranda
La Isla o Molino de Ardanza en 2005 | Foto: Fernando de la Fuente

Ya en 1881 el Ingeniero Eduardo Peralta se había interesado por una obra de gran importancia para las comunicaciones de la villa como era el ensanche del puente sobre el río Oja-Tirón, confeccionando un proyecto y presupuesto que obsequiaría al Ayuntamiento por los estrechos vínculos que le unían con Haro.

El día 7 de julio de este mismo año, la Corporación acordaría gestionar en Logroño el asunto, siendo denegado por cuestiones técnicas y económicas. Pese a la negativa su realización no se dejaría de lado, siguiéndose con la idea durante años, hasta que, en sesión celebrada el día 11 de junio de 1888, el Ayuntamiento decidió ultimar un presupuesto extraordinario que garantizase su aceptación. Una vez aprobado, volvería a negociarse con la Diputación Provincial, consiguiendo que admitiese el proyecto y que aportase el 50%, tras ciertas modificaciones, el 17 de septiembre de 1888.

El 1 de febrero de 1889 se realizaría una subasta simultánea en Madrid y Haro, quedando desierta la primera, mientras que a la celebrada en nuestra villa se presentarían cinco plicas, siendo adjudicada, en 63.900 pesetas, al farmacéutico y contratista harense Julián Salgado Uriarte.

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El 11 de marzo de 1889, tras nuevas modificaciones en el proyecto, se daría comienzo a las obras, siendo atendidas por el primer Arquitecto municipal que ejercería en la villa, Fernando Coello, y supervisadas por el Ingeniero de Obras de la Provincia Alberto Machimbarrena, finalizando el 1 de noviembre de 1890.

Proyecto de alumbrado eléctrico

En sesión celebrada el 2 de diciembre de 1889, que se celebraría bajo la presidencia del Alcalde Víctor Francia y la presencia de los ediles García Gato, Izarra, Álvarez, Arbaiza, Fernández, Villaverde, F. Suso y S. Suso, se daría lectura de un proyecto que sobre alumbrado eléctrico había presentado Julián Salgado Uriarte.

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Aprobadas las condiciones técnicas el día 31 de diciembre y el 26 de enero de 1890 las económicas, éstas hubieron que modificarse el día 17 de abril, procediéndose a elevar en 1.000 pesetas la cantidad a percibir por el rematante, ya que con 11.000 pesetas anuales no se había recibido ninguna plica.

Abierta nueva subasta, celebrada a las 11 horas del día 15 de mayo de 1890, sería adjudicada a la propuesta del único postor Gonzalo Hernández Zubiaurre, natural y vecino de Madrid con domicilio en la calle Atocha, licenciado en medicina y cirugía, que ofertaría 11.999 pesetas por cada año de arrendamiento.

El señor Hernández debería finalizar la instalación el 8 de septiembre, festividad de la Virgen de la Vega, pero por retrasos justificados admitidos por el Ayuntamiento, este día únicamente luciría parte del alumbrado. La admisión de toda la instalación tendría lugar en la sesión celebrada el día 14 de enero de 1891, designándose como fecha oficial el 1 de enero del mismo año, siendo atendida por 8 focos de quinientas bujías y 260 bombillas de dieciséis bujías.

De esta forma, la villa de Haro se convertiría en una de las primeras poblaciones, no capital de provincia, en disfrutar de alumbrado eléctrico.

Con fecha 13 de abril de 1891, el señor Hernández comunicaría al Ayuntamiento su intención de ceder el contrato a una nueva sociedad que habían creado los señores Beraza y Saravia, asegurando que gozaba de garantía suficiente para responder a los compromisos contraídos.

El 5 de junio la sociedad Francés y Cía remitiría una instancia al Ayuntamiento solicitando permiso para suministrar luz eléctrica, desde la central que había construido en su molino situado en el camino viejo de Miranda, a los almacenistas de vinos situados en el Barrio de la Estación, así como para tender una línea que partiendo del molino atravesase el Oja-Tirón por frente del matadero, situado en la calle Ondillo, hoy Tirón, para entrar en las calles de Haro por la casa de Pedro Etchevarría, que hacía esquina en las calles Tirón y Tenerías, y de esta forma suministrar luz al Teatro Bretón, a la fábrica que poseían en el Cerrado, hoy Avenida de la Rioja, y a las casas de los particulares que lo deseasen. Petición que sería aceptada, ya que los señores Beraza y Saravia, únicamente explotaban el alumbrado público.

«Ya estamos en Haro, que se ven las luces»

Estas luces de los almacenes del Barrio de la Estación, serían las que diesen lugar a la famosa máxima de ‘Ya estamos en Haro, que se ven las luces’. Sin embargo la estación hubo de esperar hasta junio de 1912, fecha en que sus 22 lámparas de petróleo serían sustituidas por un alumbrado eléctrico de 720 bujías.

El largo periodo de arrendamiento del alumbrado público sin incremento crematístico haría que el negocio no fuese lo prospero que los socios habían imaginado, por lo que, el 1 de agosto de 1894, José Saravia vendería a su cuñado Enrique Beraza la totalidad de su participación, hecho que conllevaría a la disolución de la sociedad Beraza-Saravia que sería sustituida por La Electra, explotación del alumbrado eléctrico de Enrique Beraza, Haro.

Haro finalizando el siglo de sus luces (VIII) 1

No mejorarían las cosas y, el 22 de junio de 1895, la sociedad arrendataria volvería a modificar la razón social pasando a denominarse Enrique Beraza y Compañía. Pero tampoco esta sociedad tendría éxito, ya que en septiembre de 1896 sería disuelta pasando sus derechos y obligaciones a La Electra de Haro, sociedad anónima constituida el día 22 del mismo mes en escritura otorgada por el Notario de Bilbao Calixto de Ansuategui.

La primera medida que tomaría La Electra de Haro, sería la colocación de una dinamo de 300 amperios con 120 voltios de tensión en la fábrica de Leandro Ardanza, en el desaparecido edificio denominado La isla, arrendando la fuerza motriz producida por el molino durante la noche y por un plazo igual al tiempo que restaba del contrato firmado con el Ayuntamiento.

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