El Haro vuelve a la tierra para recibir al Amorebieta

Tras el júbilo de la Copa del Rey, los blanquinegros regresan al campeonato doméstico con la visita de la SD Amorebieta, noveno clasificado, sólo dos puntos por encima en la tabla
Fermín Sobrón celebra el pase en la Copa del Rey en Llagostera | Foto: Donézar Fotógrafos

El Haro regresa a la tierra. Después de haber disfrutar del pase a la siguiente ronda de la Copa del Rey, el Haro recupera el discurso de la liga para afrontar este domingo (17:00 horas) la visita del Amorebieta, uno de los equipos que se sitúa en su universo y con el que disputa cierto margen de tranquilidad antes del cierre del año.

Los vizcaínos superan a los jarreros en dos puntos y este domingo hay en juego otros tres, por los que el Haro quiere pelear con todas las garantías del mundo.

El Haro puede recuperar a Aimar y Joseba

Al menos para el choque de este domingo, el Haro no anota nuevos lesionados, y hasta podrían incorporarse a la lista de óptimos, Aimar y Joseba García, que ampliarían así la cuota de posibilidadesde Aitor Calle. Porque jugadores como Ibáñez, Arguiarro y Valiño siguen fuera de la convocatoria, al no haberse recuperado de sus respectivas dolencias.

Antes de caer en Zubieta ante el filial de la Real, el próximo rival del Haro, no había perdido ni un solo partido. Es, sin duda, lo que más preocupa en el banco local que se mide a un equipo apuntalado por un planteamiento muy elocuente. Cierra en defensa con cinco hombres y el respaldo de tres hombres del centro del campo, como primera línea de defensa.

Pero arriba aprietan la salida del balón los dos hombres más avanzados y en los laterales existe flexibilidad a la hora de desarrollar las transiciones en ataque o recuperar la posición en defensa. A través de ellos llegan salvas sobre el corazón del área, buscando el rechace y la segunda jugada sobre la frontal. Un equipo muy trabajado, al fin y al cabo. De ahí la posición cómoda que ocupa en la tabla.

Un equipo que no se complica la vida

“No se complican demasiado las cosas”, confirma el míster del Haro. La medular no parece tanto una línea de creación como un muro de apoyo en vanguardia y retaguardia. En ocasiones una línea fundamental en el desarrollo estratégico de su juego.

Por ello, la consigna de Calle a sus jugadores vuelve a ser la misma de todas las semanas porque el entrenador blanquinegro es consciente de que el crecimiento de su equipo se basa, precisamente, en esa capacidad de “sacrificio y esfuerzo colectivo” que le han llevado donde está, superando todas las limitaciones que se encuentra por el camino.

“Lo más bonito sería redondear el cierre del año con una victoria” que serviría para meter en apuros a otro equipo, viendo cómo se pone la media baja de la tabla tras la victoria de Unionistas ante el Izarra, que complica un poco más la pugna por la permanencia. “Celebrar todo lo que se ha conseguido hasta la fecha con nuestra afición”, sostiene Calle, “sería inolvidable”, aunque todo lo vivido en el transcurso de este ejercicio ya resulta de por sí difícil de olvidar.

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