El Haro se impone por la mínima al Alfaro en La Molineta

Un solitario gol de Mikel Bueno sirvió a los blanquinegros para anotar otra victoria más en su casillero en el camino hacia el playoff de ascenso de categoría
Mikel Bueno, en una acción del partido, conecta un disparo | Foto: Antonio Corral

El Haro Deportivo se impone al Alfaro a ritmo de entrenamiento. Y gana tiempo, además de buenas sensaciones, porque a Aitor Calle se le empieza a iluminar el semblante viendo que recupera a parte de su plantilla, y muy especialmente a sus hombres fuertes.

Arana volvió a la actividad, y confirmó con ello que mejora de forma sustancial de los dolores que sufría en el empeine; Josua volvió a completar su segundo partido, después de meses fuera de la competición y gana de esa manera ritmo de cara a la fase de ascenso; y Óscar Liébana disfruta de una sesión de jugadas a balón parado, ejecutando un ‘porrón’ de saques de esquina, ajustando de esa manera el punto de mira en su regreso al césped.

Un entrenamiento en La Molineta

De todas maneras, el encuentro jugado en La Molineta, en un ambiente festivo en Alfaro,
no dejó de ser sino una pachanga más en ese proceso de reconstrucción iniciado por el técnico vizcaíno para afrontar el momento de la verdad con el máximo número de jugadores y en las mejores condiciones posibles. Todo ello en un clima frío, de bolo de viernes, con apenas público en el graderío y nula intensidad de juego porque ni unos ni otros se jugaban absolutamente nada, y el cuadro de El Mazo está más para apretar las bielas del motor que para quemar combustible y rueda en arrancadas innecesarias.

Foto: Antonio Corral

Y, con todo, otra vez se ganó tras el paréntesis del pasado domingo en el que la parroquia se dedicó a la celebración del título de liga y el equipo a tomarse las cosas con la debida calma ante un rival, el filial de la Unión Deportiva Logroñés, que andaba metido de lleno en la pugna por las plazas de la fase de ascenso.

La consecuencia de esa falta de tensión y renuncia al riesgo, acabó convirtiendo la penúltima cita de la liga de la tercera riojana en un tedio. Para dar y tomar. Una siesta.

Eso sí, más en el primer tiempo que en el segundo. Y es que, de salida, al Alfaro le bendecía el dichoso airón que condicionó, para más ‘inri’, y como suele suceder en La Molineta, el desarrollo del choque. El cuadro blanquillo trató de aprovechar el soplido a favor buscando las cosquillas a la defensa del Haro, obligada a recular muy de vez en cuando para garantizar que esos servicios para nadie se perdían por línea de fondo, incapaces como se mostraban los locales para controlar el melón en que se convertía el cuero con la fuerza del vendaval.

Y en ese contexto, el apartado reservado para las ocasiones generadas en movimiento se quedó en blanco. La escuadra de Salvatierra sólo dispuso de una ocasión, mínimamente clara, para encarar el arco defendido por Fermín Sobrón. Y fue a balón parado. Sin viento de por medio. A los diez minutos. Pero el libre directo ejecutado desde la frontal por Pirri (el Pirri de los locales, porque al blanquinegro le dieron fiesta este sábado) salió rozando la cepa del poste.

Joseba intenta controlar un balón ante un jugador de Alfaro | Foto: Antonio Corral

La jugada personal que se sacó de la chistera Nacho un cuarto de hora después, deshaciéndose de cuantos le salieron al paso para servir sobre la línea de gol, y en paralelo a la tiza, no llegó a convertirse siquiera en ocasión porque el cuero se paseó de aquí para allá sin que ninguno de sus compañeros acertase a darle la dirección buena en ese tránsito de vértigo.

Sin finura en el centro del campo ni acierto en los controles, resultaba razonable que el Alfaro se fuera de vacío en ese periodo, después de haber librado por los pelos, en el disparo que Joseba García volvió a trazar con su pierna buena buscando el ángulo corto sin encontrar puerta a los veinte minutos de partido.

Si el Haro regresa con tres puntos en la mochila fue, en gran parte, a la habilidad de los blanquinegros para hacerse con el control del viento, sobre todo, en la segunda mitad.

Al final, el dominio del Haro se convirtió en peligro constante sobre la portería de Becerra. La primera y la decisiva a los cuatro minutos de la reanudación, al peinar Joseba García un centro a la olla para dejar que Mikel Bueno, en el espacio adecuado una vez más, le atizase de lo lindo al cuero para anotar el único gol de la tarde.

Ahí acabó todo. Después de una salva de lanzamientos desde todas las posiciones posibles y jugadas a balón parado que iniciaba, en las más de las ocasiones, Óscar Liébana desde el punto de esquina tratando de que el aire aportase más veneno al efecto de sus lanzamientos, en busca de un tanto olímpico que no llegó. Pero casi.

Cuesta creer que, de haberlo logrado, hubiese sacudido, al menos, el aburrimiento de la grada. El choque de La Molineta parecía jugarse, como los entrenamientos, a puerta cerrada. Es lo que pareció, aunque engrosa las cuentas de los blanquinegros y Aitor Calle lo ve todo de otra manera. No sin razón. El playoff cada vez más cerca, y sin contratiempos. Que así sea.

Galería de imágenes | Antonio Corral

Ficha del partido

CD Alfaro: Becerra; Tabuenca, Iván Sastre, Igor, Héctor Pérez (Astudillo, m. 64); Jacques Sarr, Mario León, Pirri, Carbonell (Armendáriz, m. 46); Arturo Fernández (Javi Sanz, m. 78) y Navajas.

Haro Deportivo: Fermín Sobrón; Ibáñez, Txejo, Javi Duro, Óscar Loza; Iván Arana (Mario Urrecho, m. 68), Josua, Facu Ballardo, Óscar Liébana (Roberto Levas, m. 82); Joseba García (Luis Martínez-Lacuesta, m. 72) y Mikel Bueno.

Gol: 0-1. M. 49: Mikel Bueno.

Árbitro: Guillermo Rodríguez. Amonestó, por parte del equipo blanquillo, a Arturo Fernández, y por parte de la escuadra jarrera, a Javi Duro.

Incidencias: partido disputa en La Molineta, con escasa presencia de público al coincidir con las fiestas de la localidad de La Rioja Baja y, por ello, con un encierro y un festejo taurino en su plaza de toros.