El adiós de Pirri al Haro: “El fútbol no tiene memoria ni elegancia”

En una carta abierta a la afición, el excapitán del Haro asegura que su marcha se debe a "una decisión unilateral ajena y contraria" a lo que desea
Pirri celebra el segundo gol del Haro en El Rozo | Foto: Antonio Corral

Hablar de Marcos Pierrugues ‘Pirri’ es hablar de la reciente historia del Haro Deportivo, de los sueños conseguidos y de los tantos y tantos rotos a lo largo de muchas temporadas. El defensa alavés, que hasta jugó de delantero a las órdenes de Aranzubía, ha sufrido y disfrutado durante ocho temporadas vistiendo la camiseta blanquinegra. Luchó como otros tantos jugadores por lograr el ascenso a la Segunda División B, algo que por fin vio hecho realidad y un éxito que otros compañeros suyos no pudieron disfrutar.

Y tras ocho largas campañas, con sus momentos buenos y no tan buenos, Pirri dice adiós. El club anunció su marcha esta semana y poco después el defensa alavés, antes de marcharse de vacaciones con otros exjugadores del Haro, ahora como de la familia, publicó en sus redes sociales una carta abierta a la afición, a modo de despedida.

Palabras de cariño hacia la ciudad y su afición

“He tenido el privilegio de defender la camiseta del Haro durante ocho temporadas y después de 300 partidos y debido a una decisión unilateral ajena y contraria a lo que deseo, me veo obligado a irme. Pero desgraciadamente el fútbol no tiene memoria ni elegancia”, escribe.

Pirri valora la “oportunidad” que fue llevar la camiseta del Haro “por bandera” por los campos de La Rioja y más allá, representar al equipo como capitán y vivir la evolución del club todos estos años. Reconoce que para él “la losa del ascenso imposible” siempre fue su motivación. Al final pudo ver el ascenso y disfrutar de él. “Por ello puedo decir con orgullo que siempre he dado todo lo que ha estado en mi mano, con impecable lealtad, para garantizar el buen porvenir del club, incluso cuando me ha podido perjudicar”, explica.

“Los valores que aprendí de mis compañeros y entrenadores los primeros años y que he intentado inculcar siempre a los demás se han ido esfumando hasta convertir el equipo en un escaparate personal con objetivos más individuales que grupales”, señala Pirri, que quiere recordar como jugadores “con liderazgo, emblema, ejemplares y de club” como Aimar o Txejo, entre otros, “no somos lo que a día de hoy se busca”. “Unos vienen y otros se van, eso hay que respetarlo, pero jamás se puede olvidar el origen de dónde venimos, porque corres el riesgo de no saber adónde vas”, escribe.

A pesar de los reproches, Pirri también tiene palabras de cariño hacia la ciudad de Haro y hacia su afición: “Con mucha pena y decepción, pero también con sinceridad y cabeza alta deseo a Haro lo mejor. Una ciudad maravillosa con afición que se merece lo mejor de cada persona que componga el club. Por último, no sabría por dónde empezar a dar las gracias a todas las personas que he conocido estos años y en especial a las que en estos días me han demostrado sus innumerables gestos de cariño. Solamente gracias y hasta siempre”.

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